Los inviernos boreales, con sus largas y oscuras noches, tienen un efecto muy importante en el cuerpo humano. En el invierno, como parte del ciclo de las estaciones, la tierra se pone en reposo, preparándose, restarurándose. Pero los humanos no podemos ponernos en reposo por cuatro meses. El sol, nuestro astro rey, tiene un poder específico sobre nuestra condición, y a falta de el...
Un día de otoño, sin haberme puesto sobre aviso, la tarde se oscureció a las diesciseis horas. Atrás de las interminables nubles que cubrían la ciudad, el sol fue recorriendose sin darme cuenta. Y de pronto, la oscuridad total.
En los meses que siguieron, mi cuerpo y mi ánimo tuvierón que adaptarse a la la falta de luz. Antes de esto, yo no habia analizado la importancia de sol en mi propia persona. Descubrí que los rayos ultravioletas y otros rayos solares actúan "milagrosamente" sobre sustancias y glándulas específicas del cuerpo humano y lo condicionan a ser feliz. No por nada, los meses de diciembre y enero tienen tan alto índice de suicidios. Al mismo tiempo, la vitamina D, responsable de la absorción del calcio a los huesos, solo se vuelve activa al ser estimulada por ciertas frecuencias de onda de los rayos solares.
Y hasta aquí, el hacer ejercicio parecía ser la solución ante mi inevitable problema. Necesitaba adaptarme a mi nuevo ecosistema. Al ejercitar el cuerpo se producen hormonas de la felicidad y se fortalecen los huesos. Dos en uno. Mi vida requería ahora la máxima capacidad de adaptación, no solo fisica sino animicamente y estaba dispuesta a ayudarme. En la evolución siempre se ha habido adaptación y ahora habria que adaptarme a la falta de sol.
El vivir el invierno polar tan cerca me ha dado la oportunidad de valorar a nuestra estrella, ya que es el sol quien mantiene la Vida en este planeta. Detras de todas las funciones biológicas hay una chispa energética que tiene relación con el sol. En la antiguedad fue altamente venerado por todas las culturas hasta que alguien llego y dijo que eso era paganismo. Ahora sería bueno hacernos concientes de la conexión que hay entre todo lo que existe y de que los ciclos, cumpliendo su función, siempre tienen un final. Cuando las nubes grises parezcan cubrir el horizonte, debemos recordar que atrás de eso, hay un sol y atrás de el, muchos pero muchos otro soles más.
P.D. La falta de luz solar afecta a la fisiologia del cuerpo y crea el Trastorno Sensitivo Estacional.

Me gustaría que hables más del trastorno sensitivo, muy interesante!!
ReplyDeleteEn Mexico, en el Norte de Mexico, vivo lo mismo. Obscurece y al voltear a ver el reloj, va, las 3:30! No funcionamos, comemos cenando, y trabajamos de noche, con chamarras y calcetines , con cafes y tesitos, con una buena cobija humana! Las plantas...ni se diga, detuvieron su crecimeinto al 80 %... Amo el SOL!
ReplyDeleteSalu2
Ynes